13 ago. 2010

Cada etapa es importante en el desarrollo de los niños

La idea de vivir de prisa parece ya no ser una condición propia y exclusiva de los adultos. En la actualidad es común observar en los niños un ansia desmedida por dejar atrás la infancia y apresurar su crecimiento: los muñecos y los carritos miniatura, han quedado guardados en el armario para darle paso a los teléfonos celulares, los juegos de video y los reproductores de música. La agenda de un pequeño está tan llena de actividades como podría estar la de su propio padre, y ni que decir de la moda: grandes y chicos comparten las mismas tendencias.

A lo largo del tiempo el ser humano ha descubierto que desafiar a la naturaleza no es el mejor camino, y este caso no es una excepción: Privar a tu hijo de la posibilidad de desarrollarse paso a paso, de disfrutar de los juegos y la convivencia con sus amigos; vivir con preocupaciones sobre su peso y su apariencia física, puede ocasionar que tu pequeño no alcance el desarrollo psicológico y emocional ideal.

El doctor Manuel González Oscoy, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que: "Cada etapa tiene un nivel de madurez y el no vivirlas ocasiona que el niño se sienta inadaptado, ya que si le pedimos algo que todavía no es capaz de hacer y ante este resultado, es criticado por los padres, el pequeño dudará de sus capacidades, por lo que va alimentando la inseguridad en sí mismo".

El especialista advierte que este fenómeno que nos presenta a niños disfrazados de adultos, responde a las necesidades propias de los padres, quienes en busca de consolidarse como una imagen importante para sus hijos tratan de transmitir sus gustos e inclinaciones para que los imiten, pero esto puede provocar que tu hijo no alcance a descubrir su propia identidad o su grupo de pertenencia.

"Otra causa que contribuye es que para algunos padres el hecho de que sus hijos sean capaces de responder como una persona mayor, les simplifica la vida, por ejemplo: Si le pongo varias actividades extra escolares, esto me hará sentir que me ocupo de su formación, pero no tengo que estar todo el tiempo con él", dice el catedrático.

El juego es cosa de niños
Si te has identificado con este artículo y has descubierto que perteneces al grupo de padres ansiosos por hacer que sus hijos crezcan a ritmo acelerado, estás a muy buen momento de hacer un alto en el camino y dejar que tu pequeño disfrute al máximo de su infancia.

El doctor Manuel González Oscoy, afirma que el juego es un elemento fundamental en la vida de un niño, ya que a través de él desarrolla gran parte de su lenguaje y de su inteligencia, también es su forma de conocer el mundo que los rodea y de expresar sus emociones. Además es un elemento fundamental de su aprendizaje para comunicarse.

'El juego tiene diferentes características de acuerdo a la edad: Cuando son muy pequeños aprenden a jugar en solitario, posteriormente lo hacen conviviendo con otros niños de su edad, y más tarde lo hacen con reglas de juego integradas. Todo esto en conjunto se convierte en vías de aprendizaje, que en su vida adulta les serán de gran utilidad.', dice el especialista.

La convivencia con otros niños de su edad es un factor básico, pues entre todas las experiencias que ayudan a madurar a tu hijo, existen las de tipo vivencial, es decir, que sólo es posible que las asimilen llevándolas a cabo, un ejemplo muy claro de ello es el trabajo en equipo, en el que aprenden a ser solidarios, empáticos y respetuosos.

Únete a la gran aventura de tu hijo: crecer paso a paso y disfrutar de cada momento de su infancia, recuerda que es un periodo lleno de aprendizaje y de experiencias que marcarán su vida, de ti depende que éstas sean positivas. Enséñale que cada etapa tiene su propia magia y que bien vale la pena esperar con calma el día en que le toque ser adulto y ponga en práctica todo el conocimiento adquirido en estos años de crecimiento a tu lado.

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