lunes, 30 de agosto de 2010

Jamón de pavo: una elección saludable

La carne de aves, en especial la de pollo y el pavo, son carnes muy ligeras, fáciles de digerir y masticar, además de menores calorías que las demás carnes rojas. Dentro del amplio grupo de las carne de aves tenemos: pollo, pavo, pato (la más pesada y rica en grasas), codorniz, perdiz y paloma. La carne de pavo es la carne más magra de todas. En 100 gramos de pavo hay apenas 2 gramos de grasa, y además no contiene glúcidos. Es la carne ideal para las personas que sufren del colesterol e hiperglicemia (cuando se eleva el nivel de azúcar en la sangre). Otra gran beneficio de la carne de pavo, es que con tan solo 100 gramos te proporciona aproximadamente 30 proteínas, casi la mitad de proteínas que tu cuerpo necesita para producir energía. Asimismo refuerza el sistema inmunitario y renueva los tejidos. Se recomienda altamente su consumo en los niños debido a que promueve su crecimiento. La carne de pavo contiene hierro, vitamina B3 que interviene en la producción de energía, y vitamina B6, que ayuda a metabolizar los ácidos grasos y los aminoácidos y a renovar los glóbulos rojos de la sangre. Si bien a muchas personas esta carne les parece seca, dura y desabrida, esto depende de cómo haya sido cocinada y marinada, ya que bien preparada es una carne suave y jugosa.

Se aconseja preparar sin piel porque así son más saludables, pero hay quienes gustan del sabor crujiente y grasiento de ellas y las dejan. Aquí veremos algunas datos a tener en cuenta:
1. Porción: para calcular por persona, siempre se cuenta 1 presa, a excepción de las pechugas, que valen enteras para 2 personas.
2. Contenido graso: la parte más saludable es la pechuga (sin piel), entre las más grasientas están las patas, muslos y alas del animal.
3. Métodos de cocción: pueden hacerlas asadas, a la sal, hervidas, al vapor, fritas o salteadas. Generalmente cuando se cocina asada, se deja la piel para que se conserve el jugo y salga más sabroso. Otra forma de cocinarlas y que queden jugosas, es quitar toda la piel y marinar las presas sin grasa en aceite de oliva, limón, vinagre de vino, hierbas aromáticas y especias.
4. Nutrientes: la carne de ave es rica en proteínas (sobretodo en la pechuga), además contiene vitaminas del grupo B, hierro, potasio, magnesio, zinc y fósforo. La piel es el lugar donde se deposita la mayor cantidad de grasa de la carne de aves y allí hay colesterol malo y grasas saturadas.

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