10 ago. 2010

Qué hago si mi hijo no quiere comer


Uno de los mayores dolores de cabeza de las mamás son los niños inapetentes, aquellos que no quieren comer. ¿Qué podemos hacer?

La solución más fácil es comenzar a darle una de las leches complementarias que están en el mercado. Si bien no reemplazan a los alimentos, por lo menos nos dan la tranquilidad de aportar una parte de los nutrientes que el niño necesita.

Pero debemos tener cuidado: Es común que alrededor de los 2 años el apetito de los niños disminuya con respecto al que tenían cuando eran bebés. Esto es normal, ya que sus requerimientos son menores, aunque no lo crea, los bebés tienen una velocidad de crecimiento y formación mucho mayor, por eso comen más en proporción a su tamaño que un niño mayor.

También debemos evitar malos hábitos alimenticios que originan la disminución del apetito, como por ejemplo tomar mucha leche o jugos que hacen que a la hora de la comida los niños no tengan hambre.

La conformación del cuerpo también cambia y esto es natural. A los dos años pueden bajar de peso y dejar de verse gorditos como cuando eran más pequeños, no hay por qué alarmarse. Si sus curvas de crecimiento y desarrollo en los controles se encuentran bien, significa que el niño está bien alimentado. El sobrealimentarlo podría desencadenar problemas de obesidad.

Pero, ¿qué hacer cuando se rehúsa a comer? Existen muchas técnicas que las mamás pueden probar:

  • Que la hora de la comida sea divertida: Conversa, juega, ríe con tu niño mientras le das de comer. Si tú estás de mal humor o ansiosa, él lo percibe.
  • Prepara platos coloridos y vistosos.
  • Deja que el niño te ayude en la preparación. Se divertirá, ya que les encanta hacer lo que hacen los adultos, y comenzará a formar un lazo especial con los alimentos.
  • No le des juguetes mientras come, ni dejes que vea televisión. Debe prestar atención a su comida.
  • Es buena idea darle un plato para que intente comer solo, mientras tú le das de otro para controlar la cantidad que come.
  • Si te acepta sólo dos cucharadas, no lo obligues, dale poca comida cada media hora, pero siempre sentado y no corriendo por la casa.
  • Siéntense todos juntos a la hora de comer. Los niños aprenden por imitación.
  • No le des líquidos con las comidas para evitar que se llene.
  • Prueba hacer picnics, comer en el jardín, en su casa de muñecas, en la playa. Lleven sus alimentos en tapers herméticos y disfruten de un divertido almuerzo al aire libre.
  • Incentívalo a hacer más actividad física. Mientras más se desgaste, más hambre le dará.

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