20 dic. 2010

Cambios fisiologicos durante el embarazo


Los riñones crecen alrededor de 1 cm de largo durante el embarazo. Este aumento de tamaño y también de peso es debido a un incremento del volumen vascular e intersticial.

El flujo plasmático renal aumenta hasta un 75% sobre los niveles de la mujer no embarazada, alcanza un promedio de 840 ml/min a las 16 semanas de gestación, y disminuye discreta pero significativamente al término del tercer trimestre.

La dilatación de los uréteres y de la pelvis renal comienza al segundo mes de embarazo y alcanza su máximo en la mitad del segundo trimestre.

El uréter derecho se presenta casi siempre más dilatado que el izquierdo. Las causas mecánicas y la relajación muscular por efecto de la progesterona son las responsables de estos cambios anatómicos.

La filtración glomerular, medida por el clearance de insulina, aumenta precozmente en el embarazo, desde las 5-7 semanas, alcanza un 50% más sobre el clearance de la mujer no embarazada y así se mantiene hasta el término de la gestación.

Clínicamente, la filtración glomerular se mide por el clearance de creatinina, aunque éste es un poco menos preciso que el de insulina, ya que la creatinina es secretada por los túbulos, aparte de ser filtrada por el glomérulo. Por este motivo el clearance de creatinina es generalmente un poco más elevado que la filtración glomerular real. El clearance de creatinina aumenta en forma considerable durante el embarazo. Se han encontrado valores de 150-200 ml/min (como cifras normales) desde la 5ª a la 7ª semana hasta el término de la gestación.

Otro efecto que se observa como resultado del aumento de filtración glomerular es la disminución de la concentración de urea y creatinina. El nitrógeno ureico disminuye en un 25% y se observan valores de 8-9 mg/dl al término del primer trimestre, los que se mantienen hasta después del parto. La creatinina plasmática disminuye de 0,8 mg/dl en el estado no gestante a 0,5-0,6 mg/dl al término del embarazo.

El nivel de ácido úrico desciende desde el inicio del embarazo y alcanza los valores más bajos, 2,0 – 3,0 mg/dl, a las 24 semanas de gestación. Desde este momento sube nuevamente en forma progresiva y logra los niveles del estado no grávido al término del embarazo. Esto se debe a que en los túbulos aumentaría la reabsorción de ácido úrico, por razones que aún se desconocen.

La osmolaridad plasmática comienza a disminuir a la 2ª semana después de la concepción y llega a valores de 270-280 mosmol/kg ya a la 5ª semana de gestación. Esto se debe principalmente a una reducción en la concentración plasmática de sodio y sus electrolitos asociados.

Entre los factores que favorecen la pérdida de sodio en el embarazo están el aumento de la filtración glomerular y la acción natriurética de la progesterona. Para contrarrestar estos efectos, los túbulos renales deben aumentar la reabsorción de sodio por los túbulos renales representan el cambio fisiológico más importante del sistema renal durante el embarazo.

La reabsorción de sodio es favorecida por la aldosterona, los estrógenos y la desoxicorticosterona, cuyas concentraciones están elevadas durante el embarazo. El aumento importante de aldosterona es el factor más decisivo para prevenir la natriuresis masiva que ocurriría por la filtración glomerular elevada. La aldosterona plasmática eleva sus concentraciones de 100-200 ng/l en la no embarazada, a 200-700 ng/l durante la gestación.

Durante el embarazo, el sistema renina-angiotensina aumenta su actividad entre cinco y diez veces. Asimismo, los valores de angiotensinógeno aumentan cuatro a cinco veces sus niveles. Sin embargo, la embarazada normal tiene poca sensibilidad al efecto hipertensivo de este sustrato, por el efecto homeostático de la aldosterona.

La excreción de glucosa en la embarazada también está elevada. Algunas pacientes con función renal normal, excretan entre 1 a 10 g de glucosa al día. La causa más importante del aumento de excreción de glucosa es el aumento de la filtración glomerular. Algunos autores postulan que existe también una disminución en la capacidad de reabsorción a nivel de los túbulos proximales.

La Excreción de proteínas no se ve alterada durante la gestación normal. Los valores de 100-30 mg/24h son similares a los de la mujer no embarazada.

Pielografía ascendente realizada en el séptimo mes de embarazo, mostrando hidronefrosis e hidrouréter. Este grado de dilatación es frecuente.


FUENTE:
http://www.buenastareas.com/ensayos/Bioquimica-Renal-Del-Embarazo/1277456.html

1 comentario:

  1. Podrían haber hecho un artículo para gente que no entiende mucho de medicina o términos técnicos... yo entendí la mitad de las cosas... futuro padre.

    Saludos!

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