3 ene. 2011

¿Como afecta la violencia familiar en los niños?


Son inevitables y van a influir en el modo en que los niños construirán después sus propias relaciones afectivas. Un estudio internacional sobre parejas que llevaban más de 25 años de feliz unión, reveló varias cosas. Entre ellas, que el 80% de estos hombres y mujeres decían que sus propios padres tenían o habían tenido una muy buena relación. "Se encontró una gran asociación entre satisfacción en el matrimonio y haber tenido una niñez feliz, con padres bien avenidos", apunta un siquiatra. Cómo formamos pareja, cómo resolvemos nuestros conflictos matrimoniales y cómo nos relacionamos en ese plano va a influir en lo que ocurra con nuestros hijos en ese aspecto, en el futuro. Pero también en el presente, en su desarrollo personal y emocional.

Violencia infantil
Diversos estudios muestran que aquellos padres que tienen conflictos gatillados por el ejercicio de la paternidad generan cierto nivel de violencia en los hijos, "lo que a su vez fomenta aún más la alteración matrimonial", explica el experto.
Día tras días
Otras investigaciones revelan que "un día con un conflicto importante entre los padres frecuentemente va aparejado de un problema con los hijos al día siguiente", agrega el siquiatra. "Lo que ocurre es que cuando el papá y la mamá pelean, el niño arma una situación para que se fijen en él y salgan del conflicto de ellos. Y es que esto último angustia mucho al hijo, le provoca un alto nivel de inseguridad. Muchos niños viven con el temor constante de que sus papás se van a separar".

No todos reaccionan igual
Cuando los niños reaccionan con violencia, producto de esta angustia, es porque han visto este modo de actuar en sus padres. Pero también hay otros modos de reacción. "A veces, aprenden a reprimir sus necesidades y a estar más alerta a las conductas de los padres, como una amenaza soterrada", afirma la sicóloga infantil y terapeuta familiar . "Por eso, debemos estar atentos al niño que deja de manifestar sus necesidades, al que se sobreadapta y al que está siempre irritable. Ambos síntomas nos hablan de un niño sufriente, de un niño en tensión", agrega.

Vivir en pareja por los hijos
Pero no sólo los conflictos dañan. Hay matrimonios que no pelean delante de los niños, pero que no tienen una buena relación de pareja y que deciden seguir viviendo juntos precisamente por no perjudicar a los hijos.

¿Hasta qué punto esto les afecta?
Depende, coinciden los especialistas. "Si ellos, en su función de padres, se siguen validando y respetando mutuamente; si siguen teniendo el mismo norte y los mismos valores para criarlos, no tendría por qué ser dañino para los hijos",

Poca pasión
Distinto es cuando esta indiferencia "es más bien un rechazo, un mensaje de que el otro no es válido; cosa que los niños perciben muy bien". Pero si lo único que falta es la pasión, pero los padres siguen estando unidos en un estilo de crianza cariñoso y preocupado, no habría mayores problemas. Sí puede influir en la manera en que estos niños aprenden a relacionarse afectivamente con una pareja. "Pero eso no va a impedir que en el futuro estos hijos puedan tener una buena relación de pareja que, además, incluya la pasión".
Los hijos de matrimonios mal avenidos, indiferentes o separados, pueden tener un futuro matrimonial y familiar satisfactorio si es que se preocupan de lograrlo. Tampoco hay un determinismo para quienes tienen padres poco efusivos en sus demostraciones de afecto. Los hijos van a aprender ese patrón de relación, pero pueden modificarlo y actuar de otra manera cuando formen su propia pareja. Sin embargo, no es una tarea fácil. "A veces uno es muy crítico de lo que vio en sus padres y no se da cuenta de que está repitiendo lo mismo porque no tiene otro repertorio de respuestas",

A ser padre se aprende con la vida misma
"Eso de que nadie te enseña a ser padres no lo considero tal. El cómo hacerlo, uno lo vio y lo aprendió los 20 años en que vivió con sus papás. Por eso, la mayoría de los matrimonios bien avenidos vienen de hogares en que eran felices con sus padres".

¿Cómo reaprender, entonces, aquello que no nos gustó?
Lo primero es tomar conciencia, porque estos patrones de relación se aprenden de manera inconsciente.
A veces, las personas se dan cuenta muy jóvenes de lo que quieren reaprender y, a veces, lo hacen ya mayores y a raíz de mucho dolor en sus propias relaciones de pareja. Es entonces cuando aparecen en la consulta del especialista, en busca de un nuevo comienzo. Una madre cometa, el "niño-problema". "Al principio, uno cree que se las bate sola con su problema de pareja, pero cuando te dicen que está afectando a tu hijo, te baja una culpa enorme. Y hay que asumir. Y cuando los dos, papá y mamá, quieren hacerlo es como el primer paso para ponerse de acuerdo".


FUENTE:
http://www.pediatraldia.cl/la_vitrina_de_los_conflictos_son.htm

1 comentario:

  1. LA VIOLENCIA FAMILIAR AFECTA DEMASIADO A LOS NIÑOS X ESO DEBEMOS TOMAR EN CUENTA SUS VIDAS AL MOMENTO DE UNA MAL ACTUACION EN PRESENCIA O NO DE LO MAS IMPORTANTE Q TENEMOS Q SON NUESTROS HIJOS........ REFLEXION!!!!!!1

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