27 jun. 2013

Malformaciones de los huesos en los niños

Una de las preocupaciones más frecuentes entre los padres que están esperando un niño es que pueda tener algún defecto. Sin embargo, la mayoría de los niños que nacen son normales; y la mayoría de los que presentan alteraciones pueden recibir un tratamiento que mejore su futuro, o incluso que les permita tener una vida normal. El conocimiento de la naturaleza y las causas de las malformaciones puede ayudar a disminuir el miedo a lo desconocido y la sensación de culpa que a menudo se asocia.

Existe una gran variación regional en la tasa de malformaciones detectadas en el nacimiento. El número de niños que nacen con malformaciones está actualmente muy modificado por la posibilidad de la detección precoz neonatal, y la posibilidad de la interrupción voluntaria del embarazo en el caso de anomalías graves.

Primer grupo
Las malformaciones más comunes son las que afectan a las extremidades (brazos y piernas). Estas incluyen dedos de más o de menos en manos y pies, disminución de la longitud de un miembro, alteraciones de la posición (como pie zambo) etc.
Segundo grupo
Las anomalías cardiacas representan el siguiente grupo más frecuente de malformaciones. Las malformaciones más comunes en el corazón son la presencia de "agujeros en el corazón" a través de los cuales la sangre puede pasar de un lado al otro del corazón. Una vez más, no todas se pueden detectar en el nacimiento.
Tercer grupo
El tercer grupo de defectos más frecuentes afecta a la médula espinal, como la espina bífida.
¿Cómo se presenta la malformación?
Los defectos de las extremidades, corazón y médula espinal representan aproximadamente la mitad de las malformaciones.
Otros grupos de malformaciones que se observan frecuentemente incluyen alteraciones de la cara (como labio leporino y hendidura palatina), problemas en el desarrollo del intestino y del estómago, alteraciones que afectan a los órganos sexuales.
Genéticas: no significa que los padres sufran necesariamente del mismo defecto. Puede ocurrir que sólo sean portadores de la condición o que el problema genético aparezca por primera vez en las células que van a dar lugar al niño. El 25% de todas las malformaciones tiene una causa genética conocida.
Ambientales: Las causas ambientales (incluyendo la exposición a drogas, la radiación y las enfermedades) se pueden identificar en el 10% de las malformaciones congénitas. El riesgo de exposición a estos factores ambientales suele causar gran preocupación aunque las causas genéticas son más frecuentes.
Otras causas: La causa exacta del restante 65% de malformaciones es desconocida. Muchas de ellas se deben a la interrelación entre los factores genéticos y ambientales. Por ejemplo, algunos niños pueden tener una susceptibilidad genética a ciertos factores ambientales. Si son expuestos a dichos factores durante el desarrollo, se producirá la malformación. Si no se exponen a estos factores, serán totalmente normales. Otros niños expuestos al mismo factor ambiental, pero que no tienen la susceptibilidad genética, serán normales. Esto puede hacer difícil encontrar la causa exacta de una malformación.

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