1 jul. 2013

Como debo hidratar la piel de mi bebé?

Como bien sabemos, la piel es el órgano más grande del ser humano y mientras que en el caso de un adulto representa apenas el 3 %, en un recién nacido comprende nada menos que el 13 % de su peso. Éste es sólo uno de los puntos de partida para determinar por qué es tan importante y necesario cuidar e hidratar la piel de tu bebé. 

Las zonas más propensas a sufrir resequedades e infecciones son las zonas de la espalda, los hombros, los codos, las rodillas, los pies y las manos. Además, no debemos olvidar que la piel que se encuentra detrás de las orejas es más propensa a descamarse debido a que es sumamente fina y delicada, por lo que hay que hidratarla con frecuencia.
Es necesario recordar que hay que limpiar diaria y cuidadosamente la piel del bebé y ponerle ropa de algodón directamente sobre la piel para evitar irritaciones. Humecta su piel y obtendrás excelentes resultados.


Si bien es cierto, los especialistas coinciden en que el proceso de maduración de la piel del bebé es gradual, paulatina, ésta puede durar meses o hasta un año. Por ello, recomiendan que, siempre después del baño diario, se realice un buen secado de piel, sobre todo en pliegues y luego se le aplique una crema hidratante que selle la humedad que quedó en su cuerpo, permitiéndole así, evitar la pérdida de calor, agua y sobre todo que le permita sentir el calor de las manos -a través de los masajes- afianzando el vínculo de amor que existe entre el bebé y su mamá.

Las cremas no sólo son un motivo perfecto para mantener en óptimas condiciones la piel de tu bebé, sino que propiciará que le apliques los siempre recomendables masajes. Nada mejor que las manos de mamá o el contacto con la persona que lo cuida, para brindarle bienestar al pequeño. Luego del baño, secarlo bien y masajearlo con la mano es lo más recomendable, evitando así el uso de esponjas o gasas: el contacto directo es la mejor forma de estrechar la relación madre-niño.



Fuente: http://www.cosasdelainfancia.com/recomendado-articulo75.html

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