10 ago. 2010

Adicción a los videojuegos


La adicción o dependencia se define como el "estado mental y físico patológico en que uno necesita un determinado estímulo para lograr una sensación de bienestar."

Cuando escuchamos la palabra adicción, casi automáticamente pensamos en dependencia de drogas o alcohol. Pero cuidado, ya que podemos tener un niño adicto a los juegos de video en nuestro hogar.

El cambio en nuestro estilo de vida y el aumento en la tecnología han llevado a los niños a relacionarse más con este tipo de pasatiempo, dejando a un lado otros métodos de diversión así como los deportes, los juegos de mesa en familia y los juegos con sus amigos entre otros.

Causas de la adicción a los videojuegos

Las causas de que exista una adicción a los videojuegos son muy diversas, pero nos podemos encontrar con las siguientes:
  • Personalidad dependiente: Hay personas que por su personalidad tienden más a la adicción que otras.
  • Problemas familiares (falta de comunicación, incomprensión, separaciones dramáticas, poca dedicación al niño por motivos laborales...).
  • Problemas escolares/ sociales. Escasa integración en un grupo de amigos, soledad, desmotivación escolar.
El riesgo más frecuentemente percibido por los padres, aparte del contagio de virus en el PC, es el de acceso a contenidos inadecuados y el contacto con adultos extraños, mientras que apenas perciben probabilidad de que sus hijos puedan cometer algún acto delictivo usando la Red. Sin embargo, el 18% de los padres consideran a su hijo muy expuesto al ciberbullying (acoso psicológico a través de la red).

Síntomas de la adicción

los síntomas de la adicción a los juegos son el mal desempeño en los estudios y el trabajo, y el abandono de cualquier otra actividad por el juego. El juego compulsivo tiende a ocultar los problemas subyacentes como depresión, ira y escasa autoestima.
  • Compras al menos un juego por semana.
  • Tu único motivo para trabajar es poder comprar juegos.
  • Compras juegos a los que sabes que no jugaras más de dos veces.
  • Sientes mucha presión en tus relaciones con los demás porque te quitan tiempo para poder jugar.
  • Cuando no juegas estas pensando cuando podrás hacerlo o estas leyendo sobre juegos.
  • Ya no ves televisión.
  • No comes cuando tu cuerpo lo necesita, sino cuando el juego te lo permite.
  • Tienes una gran colección de videojuegos y no todos los utilizas para jugar.
  • Tus conversaciones fuera de juegos son muy limitadas.
  • La única limpieza que haces es la de tus consolas.
Parece que es en los videojuegos donde los padres muestran un conocimiento más alejado con la realidad presentada por los hijos. El 10% de los padres ponen como norma a sus hijos la prohibición de participar en juegos online, pero sólo a cuatro de cada diez menores que juegan a videojuegos se les ha puesto normas sobre su uso. El 16,1% de padres afirman que son ellos quienes compran los juegos, frente al 1,6% de los menores que corrobora dicha afirmación. El 11,7% de los padres afirman que supervisan los videojuegos que compran sus hijos o que sólo compran los que ellos les dejan. Esta norma ni siquiera es mencionada por ningún hijo. Las normas paternas que más se han establecido respecto al uso de los videojuegos son muy similares a las establecidas respecto a Internet: limitación de los horarios en los que puede jugar y de los días y tiempos que puede estar jugando.

Es importante destacar que los videojuegos en sí mismos no suponen una amenaza, puesto que todo dependerá del uso y control que se ejerza sobre ellos. Por eso, las adicciones no se centran en el propio videojuego, sino en la forma descontrolada y abusiva en la que se puede presentar.

Recomendaciones para padres y educadores

  • Realizar conjuntamente con el joven un horario para que se reparta equilibradamente el tiempo.
  • Proponer nuevas actividades que le resulten de interés.
  • Utilizar los videojuegos como "premio" por la correcta realización de sus tareas escolares, demostrándole que el estudio es lo primero.
Finalmente, algunos padres pueden considerar necesario contar con la ayuda de un profesional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario