13 ago. 2010

Cada vez más mujeres toman el rol de 'jefe de la casa'


Se les califica como hombres débiles, con poco carácter, sumisos, timoratos o no viriles. En muchos casos no trabajan, por motivos de desempleo o por gusto. Se dedican a las labores estrictamente hogareñas, como cuidar a los hijos, el quehacer, el súper e incluso ponen su sazón personal a la comida.

Existe otro segmento que generan menos ingresos que su pareja mujer, por lo que la batuta de la relación es llevada por ellas en casi todos los casos porque finalmente en la sociedad actual el jefe (a) de familia es asumido por el poder que dan los ingresos económicos y, por ende, el éxito.

"Y ese es precisamente el origen del problema. Los estereotipos no se quitan de buenas a primeras y más si son costumbres que han regido la vida de las parejas durante cientos de años. Un hombre que aporta poco o nada en cuestión económica al hogar, es calificado como 'inferior' por sus congéneres; sin embargo, las propias mujeres pueden devaluar a un hombre así desde la misma relación de pareja o familia (suegros, padres, hermanos, cuñados e incluso los propios hijos)", explica el Dr. José de Jesús González Núñez, presidente del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS).

Cabe precisar que el número de parejas que acuden a la clínica del organismo con esta problemática va en ascenso. "Este tipo de relación se presenta con mujeres altamente dominantes y hombres con un pasado de sumisión sobre todo ante el género femenino. En su infancia tuvieron una madre altamente sobreprotectora o autoritaria y la figura del padre estuvo ausente o bien también fue débil. De forma inconsciente ambos se buscan, se seleccionan y se relacionan para concebir así una pareja con roles invertidos", explicó la Dra. Violeta Farfán Márquez, miembro del Consejo Técnico de la Licenciatura en Psicología del IIPCS.

La especialista comentó que si la pareja asumiera sus respectivos roles de forma honesta y basado en un convencimiento mutuo, no existiría gran conflicto. No obstante, en el terreno real esto casi nunca se presenta.

Las hombres que juegan el rol femenino y viceversa típicamente experimentan estas escenas con lo cual se puede afirmar que sí existe conflicto de pareja:

Si acuden a un restaurante, la mujer le pasa el dinero al hombre por abajo de la mesa para que éste pague, o bien se lo da antes de llegar al lugar.

Por norma general comienzan a mentir a las amistades y a la propia familia, con la finalidad de dignificar socialmente el rol de hombre "sumiso".

Estas mentiras tienen relación con que el esposo está por encontrar un empleo bien remunerado o bien dicen que ya lo tiene.

Otro aspecto a tomarse en cuenta es que la mujer suele decirle a las amistades que tiene un esposo "modelo", el cual se hace cargo por completo de las cuestiones hogareñas y de los hijos. Por lo general no mencionan que el hombre "modelo" no tiene empleo o no mueve un dedo para buscarlo o bien, que genera muy pocos ingresos comparados con los de ella.

Los especialistas del IIPCS han detectado que los hombres que viven este tipo de relación la asumen con humillación, se siente impotentes y devaluados. "Lo peculiar es que cuando un hombre que vive el rol invertido encuentra un empleo, la mujer hará todo o posible por 'boicotearlo', porque en sus adentros a ella le conviene desde el punto de vista emocional este tipo de relación, aunque suene contradictorio", explicó.

González Núñez estimó que las mujeres que juegan el rol masculino, en muchos casos, no desarrollaron el instinto materno, por lo cual se siente incapaces de criar a sus hijos y por igual, son incapaces de hacerse cargo de una casa: "Son dos imanes que se atraen, pero paradójicamente tampoco aceptan su condición por las formalidades sociales, familiares y psicológicas que rigen su relación".

El organismo ha detectado que más de la mitad de las parejas con roles invertidos terminarán divorciados, sin embargo, este escenario con toda certeza se repetirá en el futuro, porque tanto el hombre como la mujer buscará otra pareja con características similares.

Por lo tanto, ¿Una pareja con los roles invertidos puede ser exitosa? A decir del Doctor González Núñez es muy factible sin embargo es casi imprescindible que ambos acudan a una terapia psicológica. "En el trabajo psicoterapéutico comprenden su historia como personas, comienzan a conocerse y a perdonarse sus fallas. Claro que no es infalible, pero en muchos casos las parejas mejoran sus relaciones e incluso comienzan a desarrollar los roles propios de su sexo", explicó.

Para concluir ambos especialistas recomendaron a las parejas que tengan esta problemática acudir con algún especialista en materia psicológica.

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