13 ago. 2010

Madres ausentes: la importancia del apego entre padre e hijo



Los especialistas dicen que los bebés que logran tener un buen apego desde el momento de nacer van a ser niños y adultos más seguros de sí mismos, van a buscar la satisfacción a sus necesidades en las demás personas o instituciones con quien les toque vincularse y también van a ser capaces de acoger las necesidades de otros.

¿Pero qué sucede cuando la madre fallece en el parto o simplemente abandona a su hijo recién nacido y es el progenitor el que debe hacerse cargo?, ¿Cómo se produce el apego padre- hijo en estos casos?

Alfonso Cox, sicólogo infantil de la red Salud UC, explica que el apego tiene que ver con el vínculo o cercanía que se genera entre la guagua y una figura significativa, que no necesariamente siempre es la madre, puede ser el padre u otro cuidador.

El profesional señala que si la madre no está presente, el padre puede adoptar actitudes maternales como acariciarlo, tomarlo, darle la mamadera, mirarlo a los ojos y tener contacto piel a piel. De esta forma, esa guagua va a tener el apego realizado con el papá tal como podría haber sido con la mamá.

"Lo importante es que pueda tener contacto visual y piel a piel con el papá mientras está tomando la mamadera, la diferencia es que no va a haber un contacto físico con el pecho de la madre y tampoco va a reconocer el olor del pecho, pero si va a encontrar el contacto físico y el olor del padre, su calor, los latidos de su corazón y sobre todo la mirada, es decir, él va a reconocer los rasgos faciales de su papá rápidamente y va a lograr el mismo apego", detalla Alfonso Cox.

Destaca que la diferencia está en satisfacer las necesidades del niño, que el adulto esté a la mano, al alcance y disponible para cuando su hijo lo requiera, es decir, alimentarlo cuando tiene hambre, darle calor cuando hace frío, entregarle afecto, y contenerlo.

Para Gloria Chanes, sicóloga infanto juvenil de la Universidad Central, lo más importante es lograr un apego seguro, independiente si es con la madre o el padre. "Lo fundamental es la calidad del apego y no la cantidad de tiempo que se pasa con el niño, entender sus claves y otorgarle los cuidados con cariño y amor", precisa.

La profesional dice que los bebés buscan a sus padres a través de los gritos y el llanto, de esta manera se empieza a formar el apego. "Cuando el padre está pendiente de lo que sucede con el niño durante el día, lo atiende y responde a los llantos, sonrisas o sonidos guturales del bebé, le produce una sensación de seguridad", asegura.

Según Luis González, matrón experto en apego de la Universidad Andrés Bello, hace varios años las escuelas de enfermería, obstetricia y medicina de nuestro país están trabajando en la incorporación del padre en los cuidados del hijo.

"Que el padre sea partícipe del parto es una instancia donde se produce un primer acercamiento de apego, pero también influye su presencia durante el embarazo, por eso es importante que el esposo acompañe a la mujer en el control pre natal", sostiene.

El especialista insiste en que las teorías de apego se pueden aplicar a cualquier persona. "Las formas de lograr el apego tienen que ver con la recepción de la mirada del niño, tocar, hacer cariño, desnudar al pequeño, hacerle ejercicios, responder a su llanto y saber acogerlo. Son momentos en que se van produciendo lazos afectivos", afirma Luis González.

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