13 ago. 2010

¿Por qué mienten los niños?

Es natural que como madre, te sientas intranquila al descubrir que tu hijo no te dice la verdad. "La mentira es una distorsión de la realidad y en general los niños mienten para omitir, evitar o reacomodar la realidad. Puede considerarse como una parte creativa, lúdica, fantasiosa o como una conducta antisocial, en este sentido, se cataloga como un trastorno del comportamiento: cuando no respeta normas ni reglas sociales", afirma la doctora Consuelo Hernández Troncoso, especialista en estrés infantil.

La investigadora señala que mentir es parte del desarrollo mental del niño y que surge en el preciso momento en que tu hijo aprende a decir "no". Esta conducta aparece regularmente en entre los 2 y 4 años de edad. Durante este periodo, comienza a marcar preferencias distintas a las tuyas, y hasta los 6 años, es capaz de distinguir entre la verdad y la mentira. Sin embargo, es importante que tengas en cuenta que posiblemente tu pequeño ignore que mentir no es bueno.

Algunas razones por las que los niños mienten, se deben a que descubren que les es útil alterar la realidad y obtener beneficios de ello. Consiguen evitar responsabilidades y ponen a prueba sus propios límites, si es que logran salirse con la suya. Durante este periodo, las mentiras siempre conllevan una intención y son útiles para:

• Recrear su imaginación. La mentira forma parte de la capacidad eidética del niño, ya que al pensar en imágenes crea fantasías y recrea cuentos e historias.
• Llamar la atención. Por ello algunos niños exageran sus logros.
• Evitar un castigo. Es una forma de salvarse de una situación.

La verdad ante tus ojos
Si te encuentras en dificultades para distinguir si es verdad lo que dice tu hijo, puedes orientarte si encuentras que falta espontaneidad y transparencia en sus expresiones faciales, observa si se encuentra nervioso o ansioso cuando habla. Es posible la falta de credibilidad y congruencia ante sus explicaciones.

Cada niño es diferente, pero precisamente los rasgos que caracterizan la personalidad de tu hijo pueden influir en la forma en que se presenta esta conducta. Si es tímido omitirá o negará las cosas; si es extrovertido, seguramente exagerará los hechos. Cuando es miedoso tratará de huir de las cosas y si es vengativo, tratará de desquitarse.

Sin etiquetas y con amor
Una actitud dura y poco flexible impide encontrar soluciones apropiadas. Si estás dispuesta a escuchar a tu hijo, lograrás generar la confianza suficiente para que él te cuente lo que sucede. Recuerda que la comunicación es un puente cimentado en la empatía y la comprensión que le ofreces.

Es cierto que hacerle frente a una situación que afecta no solamente el desarrollo de tu hijo sino también la relación que pueda tener con otras personas y con su propia familia, puede causarte incertidumbre, temor e incluso hasta enojo por pensar que no estás haciendo un buen trabajo con él, pero no te confundas; todas las medidas que tomes en este momento de su vida serán fundamentales para su futuro, es por esto que debes ofrecerle un ambiente en el que el amor, la comprensión y la comunicación estén presentes en todo momento.

Para favorecer la confianza de tu hijo, puedes:
• Crear un ambiente donde la honestidad y la veracidad se manejan de manera coherente.
• Propicia un clima donde el niño se sienta aceptado plenamente.
• Escucha atentamente y con todos tus sentidos cuando hable.
• Analiza y comprende las causas de la mentira.
• Demuéstrale tu apoyo, que no sienta que está solo para encara el problema.

Al sostener un diálogo con tu hijo, se clara y utiliza un lenguaje adecuado a su edad. No olvides recompensar la honestidad. Hazle saber que decir la verdad, lo hace una persona confiable. Si promueves una relación basada en la honestidad, estarás sembrando la verdad con el ejemplo. Recuerda que su mejor modelo, siempre serás tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario