9 jul. 2013

Problemas de la visión en niños


¿Sabías que uno de cada cuatro niños sufre algún tipo de problema visual? Por esta causa es muy importante que como padres seamos conscientes del control de la visión del niño por su pediatra y llevarlo al oftalmólogo cuando tengan unos tres años, para descartar algún problema de la visión que pudiera entorpecer su vida diaria. 

Si el niño se queja de dolor de cabeza de forma frecuente y más acentuado por la tarde, o si notas que tiene los ojos rojos o irritados después de ver la televisión, leer o hacer sus deberes, o si aprecias que guiña los ojos como si le costara trabajo enfocar, puede que el niño sufra una deficiencia visual que le obligue a visitar al oftalmólogo. 

También si observas que tu hijo cruza uno ojo o ambos, el llamado ojo vago u ambliopía, o que el párpado superior se le cae algo más de lo normal, se puede tratar de un problema de la visión. 
1. Combinaciones de colores poco adecuadas a la hora de pintar. Puede que se trate de daltonismo.
2. Se acerca mucho al texto o a la pantalla del ordenador o de la videoconsola. Tiene dificultad para ver de cerca.
3. Coloca la cabeza en posturas poco adecuadas, para intentar enfocar mejor.
4. Al escribir se acerca demasiado al papel.
También puede ser de origen fisiológico, en el que el globo ocular es demasiado pequeño y no puede enfocar de forma suficiente.

También puede ser de origen fisiológico, en el que el globo ocular es demasiado pequeño y no puede enfocar de forma suficiente.


Otros hábitos que indican una posible deficiencia visual son:

La mayor parte de problemas de la visión se debe a un error de refracción, en el que el ojo tiene problemas para controlar de forma autónoma la cantidad de luz que entra por la pupila y esta falta de control hace que se produzca una visión borrosa. 

Otras causas de los problemas de la visión sobrevienen como efectos secundarios de otras enfermedades, como la diabetes, una hipoxia en el momento del parto, accidentes vasculares, golpes, enfermedades degenerativas e incluso enfermedades infecciosas, como la toxoplasmosis (parásitos adquiridos en el primer trimestre del embarazo a través de carnes poco cocinadas, o transmitidos por gatos no vacunados). 

La mayoría de los casos se pueden tratar con gafas. El oftalmólogo querrá conocer si también existen problemas con la vista en el resto de la familia, pues a menudo el niño desarrollará los mismos problemas con la vista que sus progenitores o abuelos. Las lentillas están recomendadas a partir de los 14 años, y la cirugía refractiva no se recomienda hasta llegar a la edad adulta, ya que el ojo no ha alcanzado en la niñez su maduración, salvo en casos de estrabismos.

Tipos más frecuentes de los problemas visuales
Miopía: Quien la padece no verá adecuadamente los objetos que se encuentran lejos, pero verá bien los objetos que tiene cerca. Es fácil que el niño guiñe o apriete los ojos para enfocar mejor. Es el problema de visión más común del mundo, y suele padecerlo el 25% de la población occidental.



Hipermetropía: Este problema es lo contrario de la miopía, ya que la persona que padece hipermetropía no distingue bien los objetos que tiene cerca, no consigue verlos nítidos, y al forzar la vista, suele tener picor de ojos, dolor de cabeza, lagrimeo frecuente y pestañear más de la cuenta. La hipermetropía suele corregirse de forma natural a partir de los 5 años de edad, pero hay que estar al cuidado de ello para evitar el fracaso escolar. 

Astigmatismo: Este problema se da debido a una desigualdad en la curvatura de la cornea, que en vez de ser redonda se achata en los polos, por ello el niño que padece astigmatismo percibirá una visión deformada de las cosas, tanto de lejos como de cerca. El astigmatismo muchas veces se asocia conjuntamente a la miopía o a la hipermetropía, con síntomas de ambos problemas. Suele ser un defecto congénito y se corrige con gafas, lentillas o cirugía láser.

Ambliopía u ojo vago: Cuando un niño cruza un ojo, es importante llevarlo pronto al pediatra pues puede ser corregido si se trata antes de los 7 años de edad. El ojo vago consiste en una pérdida parcial de la visión, bien en un ojo o en ambos. Si no se corrige con gafas puede acarrear una pérdida de visión del ojo afectado, ya que éste no se ha podido desarrollar adecuadamente. 

Estrabismo: Consiste en una falta de paralelismo de los ojos. Se observa fácilmente ya que cada ojo mira en una dirección diferente, bien hacia fuera o hacia dentro, bizqueando (estrabismo divergente o convergente) Este problema supone un grave problema que debe ser tratado inmediatamente por un especialista. Suele tratarse con un parche en el ojo sano, para obligar al "vago" a que trabaje convenientemente.

Cuidados para proteger la vista en los niños
- El cuidado de los ojos incluye protegerlos de los efectos de los rayos UV emitidos por el sol, sobre todo en la montaña y en la playa, así como en días muy luminosos.
- El niño debe estudiar en una habitación que tenga buena iluminación, mejor si es natural. 
- Hay que enseñar al niño a leer a una distancia de unos 60 cm. y este consejo también es válido para la pantalla del ordenador. 
- No ver la televisión a oscuras, sino que se tenga una luz tenue cerca del niño al ver la televisión.


Fuente: http://www.bekiapadres.com/articulos/problemas-vision-ninos/



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