23 abr. 2014

¿Cuándo podrá aprender buenos modales en la mesa?


Jugar con la comida, incluyendo tirarla al suelo o por la mesa, es algo que, en cierta medida, se les debe permitir hacer a los bebés porque es parte del proceso que los ayudará a aprender cómo alimentarse por sí mismos. 


"A los bebés les resulta muy satisfactorio ver desaparecer algo cuando lo arrojan, y que reaparezca de nuevo cuando lo levantas", explica Lyuba Konopasek, profesora de pediatría del Centro Médico Presbiteriano Weill Cornell de Nueva York. "En realidad, esto es una importante etapa del desarrollo", agrega. 

Tu hijo está aprendiendo sobre la permanencia de los objetos: la noción de que aunque un objeto está fuera de su alcance, aún existe. También juega con la comida debido a su curiosidad natural. Cualquier comida es un festín de texturas, temperaturas y colores. Saber que ese comportamiento es en realidad pedagógico puede hacer más tolerables sus juegos con la comida, pero tienes derecho a establecer ciertos límites, especialmente cuando tu hijo tiene ya cerca de 2 años. 

A cualquier edad es apropiado tolerar algún accidente y suciedad en la mesa y cierto nivel de experimentación, pero a los niños no debería permitírseles hacer un reguero de comida sólo por el gusto de hacerlo. "Los buenos modales en la mesa podrían ir apareciendo alrededor de los 2 años, pero su desarrollo es gradual y el éxito del mismo dependerá de la forma en que alientes este comportamiento y de que seas constante; sólo así verás resultados", dice Konopasek. 

Para ayudarte a controlar el impulso de tu hijo de jugar con su comida, quítale el plato tan pronto como haya terminado. Si quieres que se quede en la mesa sentado con el resto de la familia mientras los demás terminan de comer, dale algo que lo mantenga ocupado. 

"Los elogios y los recordatorios son también fundamentales, agrega Konopasek. Recuérdale a tu hijo que la comida es para comer, no para lanzarla lejos; recuérdale que debe usar la cuchara, no sus dedos, y así con todo. Cuando tu hijo obedezca o logre terminar su almuerzo sin grandes contratiempos de limpieza, asegúrate de reconocer su buen comportamiento. 

Sé lo más específica que puedas, por ejemplo: "Gracias por quedarte en tu silla mientras los demás terminan", o "comiste toda tu sopa con la cuchara, ¡muy bien!". Y no olvides predicar con el ejemplo: si quieres que tu hijo tenga buenos modales en la mesa, todos los que están sentados a la mesa deben tenerlos también. Si tu hijo no puede ver lo que es el buen comportamiento en la mesa, tus mensajes no le quedarán claros. 


Fuente: babycenter

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