22 feb. 2017

Qué aprende el bebé cuando gatea


Al bebé le encanta explorar el espacio en que vive y el gateo le permitirá ir más allá del mundo que conocía hasta el momento por sus propios medios. La mayoría de los bebés gatean antes de caminar pero para lograrlo primero deberá aprender a controlar su ...


equilibrio, a coordinar su manos y pies y a fortalecer los músculos de sus piernas que luego le permitirán caminar.

La importancia del gateo va mucho más allá de una simple mejora en la movilidad del bebé. Su conexión con el desarrollo físico e intelectual del pequeño lo convierten en un factor clave que implicará y marcará el desarrollo de sus aprendizajes escolares y extraescolares, entre otras muchas cosas. Vamos a poner un ejemplo fruto de las investigaciones que Glenn Doman y sus colaboradores llevan a cabo con los bebés: los bebés de cierta tribu del Amazonas, al no poder gatear por el suelo (serpientes venenosas, insectos y cientos de

depredadores lo hacen muy peligroso) desarrollan un sentido de la visión a larga distancia (focalizan más o menos a unos 15 metros), pero no son capaces de hacerlo a distancias cortas (30-40 cm) por lo que su capacidad de aprendizaje puede verse resentida. La visión de puntos cercanos se desarrolla materialmente cuando el niño se arrastra y gatea, y es la distancia a la que, un poco más tarde, el niño leerá y escribirá. Por eso es tan importante el gateo, porque permite la convergencia ocular de corta distancia, aspecto fundamental en el correcto aprendizaje de nuestros hijos.

¿Es normal que mi bebé gatee hacia atrás?

Es totalmente normal. Cuando tu bebé empiece a gatear, lo cual suele suceder entre los seis y los diez meses, escogerá la forma de hacerlo más eficaz para su nivel de energía. Si los brazos de tu bebé son más fuertes que sus piernas en ese momento, se empujará o se arrastrará hacia atrás.

Gatear hacia atrás no molestará a tu bebé, mientras pueda llegar adonde desea. A medida que sus piernas se pongan más fuertes, probablemente aprenderá a gatear hacia delante.


Sin embargo, algunos de los bebés que gatean hacia atrás necesitan una ayuda para cambiar de dirección. Para animar a tu bebé a gatear hacia delante, coloca delante de él su juguete favorito, un poco más allá del alcance de su brazo.


Algunos consejos a tomar en cuenta

  • Buscar un espacio en que el niño pueda desplazarse con facilidad y ponerlo al menos una vez al día ahí.
  • No obligarlo a ponerse de pie, el niño lo hará y dará sus primeros pasos cuando se sienta cómodo y seguro. Si los padres lo presionan y no está preparado lo más probable es que pronto se desanime y no quiera volver a pararse.
  • Adaptar la casa al niño para que la pueda recorrer. Esto quiere decir: cerrar los lugares peligrosos, tapar enchufes, preocuparse de las esquinas de los muebles y de los cables. No se trata de cambiar todo el estilo de vida, pero es mejor en este sentido prevenir que lamentar.
  • No facilitarle demasiado la vida, acercándole todo lo que quiere tomar o llevándolo en brazos.
  • En el espacio para que se arrastre o gatee, ponerle estímulos que llamen su atención y que lo animen a desplazarse en su búsqueda.
  • Es importante fijarse en la ropa del niño, que esté cómodo y con unos pantalones en que no le duelan las rodillas al gatear. Tampoco es útil para fomentar esta práctica el uso de zapatos, conviene que este con calcetines, zapatos especiales para gatear o zapatillas.

Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral

Cuando el niño gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir. Por tanto, el gateo favorece decisivamente la aparición temprana de ambas funciones -leer y escribir- con los beneficios adicionales que ello conlleva intelectualmente.

Por ello es muy importante poder darle la oportunidad a los bebés de gatear libremente, muchas veces no les permitimos realizarlo porque siempre estamos pendientes a que se vayan a ensuciar, o que se pueden hacer daño, o por cuestión de seguridad pensamos que mejor están en el corral, limitando su espacio para la exploración, para que se puedan trasladar por diversos lugares fortaleciendo su autonomía y seguridad.


Los padres o adultos a cargo de los niños deben buscar brindar un espacio en que el niño pueda desplazarse con facilidad. No obligarlo a ponerse de pie, el niño lo hará cuando realmente se sienta seguro. Si lo presionamos, y él niño no se siente preparado lo más probable es que pronto se desanime y no quiera volver a pararse, ya que lo que hemos logrado es haberlo bloqueado.


La etapa de gateo generalmente dura 3 meses. Indudablemente el gateo parece un paso de gigante en su movimiento ya que les permite desplazarse sin ayuda de los adultos, proponerse metas, mejorar a coordinar los movimientos, favorece el desarrollo muscular y se adapta mejor a su entorno que le rodea. Sin embargo, hay muchos niños que aprenden a andar sin haber gateado nunca. Ello no significa que unos niños sean más inteligentes que otros; sino que cada uno tiene una evolución diferente.



FUENTE:

http://www.chiquimania.com/estimulacion-temprana.html

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